Lo perdí en plena Gran Vía,
como cuando se rompe un corazón.
Duele tanto que la vida arde
y el amor su sentido pierda.
Madrid estaba de luto con las nubes,
y yo quería acompañarles en su marcha.
No puedo con estos sucesos horribles
pues no puedo moverme.
Veo toda esta ciudad rota,
llena de valientes olvidados,
unos supervivientes tendrán que salvarla
y con ella sanar todos los corazones.